CÓMO SOBREVIVIR AL CALOR DEL VERANO EN MOTO

Llegan los meses claves de la época estival, las altas temperaturas y las olas de calor. Con ellas también llega la eterna duda para todos los moteros de ¿qué hacer? ¿Cogemos la moto y resoplamos al unísono junto con otros de nuestra especie para aliviar el calor? ¿Nos enlatamos y tiramos de aire acondicionado maldiciendo nuestra estampa por no disfrutar todo lo que podríamos sobre dos ruedas?

Si eres un purista o pretendes serlo, si eres de los que tienen claro que palos con gusto no duelen, vamos a hacer un repaso por algunos consejos que por muy obvios que parezcan nos pueden ayudar a combatir el infierno que nos espera estos tres próximos meses.

1. Usa ropa bien ventilada

Cuando hablamos de ir con ropa bien ventilada, no nos referimos a camisetas de asillas, pantalones cortos y chanclas, nos referimos a ropa técnica o al menos ventilar la que ya tenemos.

Ya es verano es el momento de  aparcar tu querido cuero o tu equipación de cordura más recia. Sustitúyelo por prendas más frescas pero con la adecuada protección, como una chaqueta ventilada de protecciones o unos guantes de verano… Y aunque estas prendas técnicas ofrecen menos seguridad puede que te salven de un golpe de calor sobre la moto, en nuestra guía de tiendas encontrarás profesionales que te ayudarán a encontrar el material que mejor de adapte a ti.

Pero si no te puedes permitir nueva equipación simplemente ventila la que tienes. Existen remedio muy baratos, como hacer una entrada de aire con carton para las mangas de tu chaqueta. Aunque si no eres muy manitas, por menos de 20 euros te puedes pedir unas hechas en PVC (enlace de compra).

2. Prueba soluciones ingeniosas

Otra opción es jugar con el ingenio. Todos hemos oído el uso de periódicos y cartones dentro de la chaqueta para combatir el frío (algunos lo hemos probado), pues para el calor tienes la opción de usar las típicas bolsitas de gel refrigerante que todos hemos usado alguna vez en sustitución del hielo.

Son baratas, reutilizables y te pueden aportar unas cuantas horas de frío equipándolas en sitios estratégicos. Además las hay de todos los tamaños, con lo que cuando pierden su efectividad se pueden guardar cómodamente en cualquier moto.

3. Evita el sol directo

Es más un consejo de abuela que un apartado de esta lista pero es importante evitar siempre las horas centrales del día. Cuando el sol está en lo más alto y cae a plomo, es la hora de parar y recuperarse con algo frío y comida ligera.

Si hay sitio para aparcar la moto a la sombra mejor. Pero puede que esto no pase siempre, por eso cubrir el asiento y los puños con alguna tela sería lo ideal, también existe «el nivel experto» que sería cubrirlo con una manta térmica (de emergencia o supervivencia) esas que se ven en las películas americanas que son doradas y plateadas, si cubrimos el asiento con una de estas por su lado plateado evitara el calor. Son fáciles de doblar y  guardar bajo el asiento o cualquier recoveco de la moto. Su único inconveniente es su caducidad y que cada año habrá que renovarlas, pero valen menos de 2 euros así que tampoco es un gasto muy loco.

4. Evita las zonas urbanas siempre que puedas

Si vas por carretera irás por donde te toque pero si tienes que circular por ciudad lo mejor es ser previsor. Los que vamos sobre dos ruedas contamos con una extrema movilidad de nuestra parte, ¡usémosla! Planifica tus rutas alternativas, evitando sobre todo las grandes vías donde la aglomeración de vehículos y el calor que desprenden se suma al que emite el asfalto y donde las paradas en semáforos son constantes.

Circula mejor entre barrios, yendo de uno a otro hasta tu destino por calles más estrechas, que además suelen tener más sombras por la cercanía entre edificios, aprovéchalas. No será como si te pusieran en cada semáforo las paragüeras y paragüeros que quieren quitar de las competiciones: Uno/a con una fresca sombrilla por cada semáforo y moto, pero la arquitectura puede ser tú aliada. Más vale tardar un poco más y llegar en mejores condiciones que parecer que te acabas de duchar con agua sucia.

5. Lleva una adecuada alimentación

Trata de eliminar los alimentos más pesados y grasos durante estos meses, cámbialos por otros más ligeros, verduras, cremas frías pero sobre todo por mucha fruta y otros alimentos con mucho contenido en agua, no vayas a meterte entre pecho y espalda un buen plato de cuchara, eso sería tan adecuado como no llevar nada en el estómago. Así también evitarás realizar digestiones pesadas.

6. Hidratación, ¡fíjate cómo lo hace la naturaleza!

No hay que decir que durante esta época funciones como los camellos. No es que pares en cada abrevadero que encuentres, pero si intenta albergar todo el líquido elemento posible en tu organismo, carga todo el que puedas antes de subirte a la moto y emprender la marcha.

Con el transcurso de los años en moto (más los usuarios de deportivas) has desarrollado una joroba como los dromedarios donde tienen una bolsa con agua, ¡eso que ganas! Si no, hacerte con una camel-back es una opción más que recomendable.

7. Escucha a tu cuerpo

Hacer el animal no es bueno en ninguna época pero en verano es menos aconsejable, las carreteras se llenan de conductores que padecen también el calor y otros problemas de esta época, y los conductores despistados se multiplican.

Ser consecuente con el estado físico de cada uno es un consejo a tener muy en cuenta. Conócete a ti mismo y no vayas más allá de lo razonable. Evita costumbres que acaban en fatiga y si te encuentras mal no lo dudes, es mejor parar que darle otro estirón al gas y jugártela.

Lo que está claro es que hay muchísimas formas de combatir el calor. Unas más eficientes que otras, y que cada maestrillo tiene su librillo. Y que lo mejor al llegar a casa, si sabes que no vas a volver a coger un vehículo, es sacar una cerveza del refrigerador.